Productos promocionales: ¿qué valoran realmente los consumidores?
No basta con regalar algo útil o bonito. Descubre qué hace que los productos promocionales se conserven, se utilicen y dejen huella en la percepción de una marca.
Camisetas, bolsas, calendarios, libretas, productos tecnológicos… El merchandising lleva décadas formando parte de la comunicación de las marcas. Está presente en ferias, eventos, lanzamientos, campañas y regalos para clientes y empleados.
Pero hay una pregunta que merece la pena hacerse antes de preparar cualquier campaña: ¿qué hace que un producto promocional guste de verdad y no termine olvidado en un cajón?
Podemos guiarnos por las tendencias, observar qué hace la competencia o apostar por un producto que nos parezca original. Pero hay otra forma de tomar decisiones: escuchar a quienes van a recibirlo.
El Ad Impressions Study International 2026, elaborado por el Advertising Specialty Institute (ASI), analiza cómo perciben los consumidores los productos promocionales en diferentes mercados, entre ellos España. Sus resultados ofrecen algunas pistas interesantes para elegir mejor y convertir un regalo en una auténtica herramienta de comunicación.
Un producto promocional también es un soporte de comunicación
Hay regalos que se utilizan una vez y otros que nos acompañan durante meses. Esa diferencia importa, especialmente cuando detrás del producto hay una marca que quiere hacerse recordar.
de los consumidores consultados valora los productos promocionales más positivamente que otras formas de publicidad.
afirma que sería más probable que hiciera negocios con un anunciante después de recibir uno de sus productos promocionales.
Son cifras que invitan a mirar estos objetos de otra manera.
Una camiseta, una bolsa o un calendario no son únicamente productos sobre los que colocar un logotipo. Cuando se utilizan en el día a día, mantienen presente a la marca y pueden generar nuevas oportunidades de visibilidad.
A diferencia de otros formatos publicitarios, el merchandising tiene una ventaja: puede integrarse en la rutina de quien lo recibe. Y cuanto más presente esté ese producto en su vida, más oportunidades tendrá la marca de ser recordada.
Recibirlo no significa conservarlo
Entregar un regalo promocional no garantiza que vaya a utilizarse. Para que un producto permanezca, tiene que encontrar su lugar en la vida de quien lo recibe.
Cuando se pregunta a los consumidores qué les llevaría a conservar un producto promocional, las respuestas apuntan a tres factores:
Los tres datos juntos cuentan algo importante: elegir merchandising no consiste únicamente en encontrar un objeto práctico.
Utilidad, deseo y atractivo forman parte de la ecuación.
Un producto puede ser perfectamente funcional y no despertar ningún interés. También puede resultar espectacular a primera vista, pero acabar olvidado si no ofrece una utilidad real.
El reto está en encontrar el equilibrio entre lo que el producto aporta, cómo se percibe y las ganas que despierta de utilizarlo.
Lo que regalamos también habla de nuestra marca
Un producto promocional no solo transmite el nombre de una empresa. También puede influir en cómo se percibe esa marca, en lo que representa y en los valores que proyecta.
El estudio refleja una valoración favorable hacia el anunciante cuando el producto promocional es:
Estos datos ponen sobre la mesa aspectos que van más allá del diseño o la funcionalidad. La procedencia, los materiales, la fabricación y la personalización también forman parte del mensaje que transmite un regalo.
Pensemos en una marca que quiere comunicar su compromiso con la sostenibilidad, pero entrega un producto difícilmente reciclable. O en una empresa que busca transmitir calidad y apuesta por un artículo que no está a la altura de esa imagen.
En ambos casos, existe una desconexión entre lo que la marca quiere contar y lo que realmente transmite.
Por eso, elegir un producto promocional también es una decisión de comunicación. Cada material, acabado y detalle contribuye a construir la percepción que los demás tienen de nuestra marca.
Entonces, ¿qué nos gusta recibir?
Más allá de lo que valoramos en un producto, también importa qué artículos despiertan nuestro interés. Y aquí aparecen algunas opciones conocidas que siguen teniendo mucho que decir.
La presencia de los calendarios resulta especialmente interesante. En un mercado lleno de novedades tecnológicas y propuestas originales, un producto tradicional sigue encontrando su espacio.
También destacan las camisetas y las bolsas, dos artículos que pueden acompañar a las personas fuera de casa o del trabajo y mantener la marca visible mientras se utilizan.
Eso sí, que un producto despierte interés no significa que sea automáticamente la mejor elección para cualquier campaña. El público, el contexto y el objetivo de comunicación siguen siendo determinantes.
La pregunta no es solo qué productos gustan más, sino cuáles tienen sentido para las personas a las que queremos llegar y para la marca que queremos construir.
El merchandising no empieza por elegir un producto
Ante una campaña de merchandising, la primera pregunta suele ser: «¿Qué regalamos?».
Pero quizá convenga empezar un poco antes.
01¿Quién va a recibirlo?
No es lo mismo preparar un regalo para clientes, empleados o visitantes de una feria.
02¿En qué contexto se utilizará?
El entorno y la ocasión ayudan a determinar qué productos tienen sentido.
03¿Qué utilidad tendrá?
Cuanto mejor encaje en la vida cotidiana del destinatario, más posibilidades tendrá de conservarse.
04¿Qué queremos transmitir?
El producto, sus materiales y su presentación deben estar alineados con la identidad de la marca.
05¿Cómo queremos que nos recuerden?
La elección del merchandising también influye en la experiencia que dejamos.
Los datos del estudio apuntan a una idea clara: un producto promocional no se valora únicamente porque sea gratuito. Importan su utilidad, su atractivo, las ganas de conservarlo y la percepción que genera sobre la empresa que lo entrega.
Por eso, una buena campaña no empieza con un catálogo, sino con una idea clara de lo que queremos comunicar.
¿Estás preparando una campaña de merchandising?
Elegir el producto adecuado es solo el principio. La personalización, los acabados, el packaging, la producción gráfica y la preparación final también influyen en el resultado.
En Comunicación Gráfica Alborada trabajamos el merchandising como parte de una acción de comunicación, ayudándote a dar forma a propuestas alineadas con tu marca y con los objetivos de cada campaña.
Desde la selección de los productos hasta su personalización y presentación, cuidamos los detalles para que el resultado tenga sentido más allá del logotipo.















